Antonio Romero: «A los jóvenes les digo que el político no es un enemigo»
Antonio Romero Jurado (24) es concejal en representación del PSOE en San Agustín del Guadalix, un municipio del norte de la Comunidad de Madrid. Ambos nos hemos criado en Sanagus y somos buenos amigos desde el instituto. Así que, en esta ocasión, fue muy sencillo agendar la entrevista con un joven que quiere cambiar los vicios tóxicos de la política, pero que es consciente de la dificultad.
Lleva un año de concejal en el municipio, al servicio de los vecinos. La participación ciudadana siempre ha sido su lema. Anteriormente, fue asistente en el Parlamento Europeo (PE) en Bruselas, por lo que tiene un amplio conocimiento del complejo funcionamiento de las instituciones europeas. Por ello, en las siguientes líneas vais a poder leer ejemplos concretos de alguien que conoce la institución de primera mano. Me ha explicado por qué es útil la Unión Europea (UE) y por qué es importante que los jóvenes acudan a votar el próximo domingo 9 de junio, además de reflexionar sobre su experiencia como concejal, como asistente en el PE y sobre el futuro.
Antonio y yo nos conocimos en una pista de tenis hace más de 15 años. Me ganó fácil. Él era muy bueno al tenis en aquel momento, luego, cuando vio que yo empecé a mejorar, se centró en el fútbol… Un gusto haber charlado con él sobre las elecciones europeas, los jóvenes y, sobre todo, ver que nuestros ámbitos profesionales están conectados.
¿Cómo valoras tu primer año de concejal en San Agustín del Guadalix?
La política local y la participación ciudadana, es lo que más me mueve. En un municipio como San Agustín del Guadalix, que tiene poco más de 10000 habitantes, se puede hablar con los vecinos, se puede escuchar sus problemas. Eso es lo que más me gusta. En cuanto a la valoración, muy positiva en lo personal, al poder estar junto a mis vecinos y también en política. En cuanto a lo profesional, desde el Partido Socialista proponemos iniciativas, pero estamos en la oposición. Intentar sacar adelante nuestras ideas teniendo en el Gobierno, en este caso al Partido Popular y a Vox, es difícil. Pero lo intentamos y a veces lo conseguimos.
Antes de empezar a ejercer, ¿te imaginabas así la política? ¿Hay algo que te haya sorprendido especialmente?
Yo siempre he sido un defensor del valor esencial de la política, que es básicamente buscar medidas para que los ciudadanos tengan una vida mejor. Y con ese pensamiento intrínseco, me metí en ello y sabiendo que la idea a veces no se parece a lo que es la realidad. La idea inicial es muy bonita, pero a veces te das de bruces con la realidad de la política. He visto a mucha gente del mundo que quiere hacerlo bien, por sus vecinos. Y he visto otras cosas que no me gustan, la política fea de los intereses personales. Y esto, como político joven, es lo que me interesa cambiar.
Antes de ser concejal fuiste asistente de Ibán García del Blanco (PSOE) en el Parlamento Europeo. ¿Cuál fue tu principal lección de aquella etapa?
Al entrar te das cuenta de que es una institución enorme. Es gigantesca, hay infinidad de personas de todos los tipos, se trabaja mucho. Esa es la primera lección que te llevas. Lo que extraigo yo de la Unión Europea es que juntos, todos los países, hacemos más. Estoy seguro de que, individualmente, cada país es muy pequeño comparado con la escala global. Pero si nos unimos, la Unión Europea es una institución muy poderosa, que puede hacer primar sus valores, que se parecen a los que hay en España. La Unión Europea es una institución fuerte que puede velar por los intereses de todos los europeos. Separados, podemos hacer muy poco. Esto es lo que me llevo de mi etapa en Bruselas.
Hay voces que dicen que los europarlamentarios viven del cuento, que no trabajan mucho; pero hay periodistas que me han comentado que es todo lo contrario. Tú, que estuviste allí, ¿cómo lo ves?
Sí, escuchamos el tópico de los burócratas europeos. Creo que la gente, cuando sabe lo que hace la Unión Europea, incluso cuando conocen a alguien cercano que está en la Unión Europea, se da cuenta de que sí, que se hacen muchas cosas por los ciudadanos. Es verdad que hay mucho papel, que las cosas van lentas, pero todo se hace para asegurar el Estado de Derecho.
¿Cómo convencerías a los jóvenes de la importancia de las instituciones europeas?
Gracias a la UE, alguien como tú o como yo, podemos salir a otro país de la Unión a hacer un programa de formación como Erasmus, aprender la lengua de ese país y conocer a las personas, que es algo que me parece esencial. Por otro lado, hay cuestiones tan importantes como lo que comemos, y es que tenemos la seguridad de que lo que comemos, no es perjudicial para nuestra salud. Y eso es la Unión Europea. Otro ejemplo es que si el móvil se te rompe, y lo acabas de comprar, tienes una garantía. Y eso la Unión Europea lo ha instaurado. También puedes ir a otro país de la UE sin tener que cambiar de moneda o sin pasaporte. Son conceptos tan sencillos que la gente no se da cuenta, pero son cosas que se han hecho desde las instituciones europeas.
A propósito del Erasmus, el otro día escuchando la radio recordé que los estudiantes británicos no pueden irse de Erasmus desde que se materializó el Brexit.
Sí, esa oportunidad para los jóvenes es muy importante, al margen del cliché de que es para irse fiesta. De hecho, hay otros programas más allá del Erasmus. Te puedes ir a algún lugar europeo a hacer un curso y te lo financia la Unión Europea. Es importante comunicar estas cosas para que los jóvenes sean conscientes y estén un poco más implicados.
Otro ejemplo de efectos concretos de la política de la UE son los fondos europeos. Es una financiación dirigida a varios sectores económicos. Por ejemplo, gran parte de las infraestructuras públicas de los países europeos están financiadas por estos fondos que vienen de la UE, ¿verdad?
Sí, y las aceras, que tienen unas medidas porque hay que asegurar la accesibilidad de los ciudadanos. Estas normativas vienen de la Unión Europea, también muchas otras, y son ejemplos de cómo la Unión Europea facilita la movilidad, el consumo y la vida de los ciudadanos europeos.
Un politólogo me comentó que el principal problema de la Unión Europea es que sus competencias son difusas y que al ciudadano le cuesta saber cuáles son funciones reales. ¿Cómo pueden las instituciones europeas acercarse más a la ciudadanía?
No estoy de acuerdo con lo de las competencias difusas porque tenemos el tratado funcionamiento de la Unión Europea. Sin embargo, sí es verdad que falta comunicarlo mejor. Creo que los ciudadanos no saben bien el papel de la Unión Europea, porque es que la Unión Europea es muy complicada. Hay competencias parciales, competencias exclusivas, recomendaciones… Es un tema que hay que mejorarlo. Aún así, los ciudadanos siempre tienen la opción de acudir al Comité de Peticiones para proponer ideas y consultar dudas acerca de las funciones de la UE.
Otra cosa que cuesta entender es a quién estamos votando exactamente en las elecciones europeas. Votamos a la candidatura española, pero luego esos votos van a su familia europea…
En España se van a repartir en estas elecciones 61 diputados de los más de 700 que hay en total. Esos 61, se repartirán dentro de los diferentes grupos del Parlamento Europeo. Por ejemplo, el PP se unirá al Partido Popular Europeo y el PSOE a los socialdemócratas. Es curioso porque a veces los partidos de la misma familia europea votan diferente. Eso es la magia de la Unión Europea, son negociaciones reales. A veces no votan juntos el Partido Popular español y el Partido Popular alemán. Esto se debe a que en algunos temas un país puede sentir que una medida es intolerable por la cultura e identidad de ese territorio. Es importante que la gente lo sepa, que aunque sean las elecciones europeas, también tienen su tinte político nacional.
El Eurobarómetro de primavera concluyó que la tensión geopolítica incrementará la participación en los comicios, ¿pero tienes la sensación de que los jóvenes están más implicados?
Yo creo que sí, que los jóvenes tienen más ganas de participar últimamente. Es lógico cuando la situación es más incierta, cuando hay cosas que ves y que no te gustan. La gente se implica más en estos momentos. Ahora, con Ucrania y con las tensiones geopolíticas, el papel de la UE es muy importante y creo que eso está calando en la juventud. He de decirte también que opino según lo que veo en mi círculo, que está ligado a las ideas europeístas, pero es complicado hacer un balance general.
¿Tenéis previsto en el PSOE de San Agustín alguna acción de cara a las elecciones europeas?
Sí, impulsaremos la política europea desde la política local. Estaremos en contacto con los vecinos, en la calle, para explicarles la importancia de las instituciones europeas y el Parlamento Europeo. Y quiero transmitir a los jóvenes que el político no es un enemigo, que puede acercarse y preguntar dudas. De forma honesta, el político te va a responder, sobre todo en el ámbito local, que es la política, en mi opinión, más pura, más cercana.
¿En el futuro te ves de nuevo en el Parlamento o de momento estás más centrado en la política local y regional?
No sé qué pasará en el futuro. No sé si volveré al Parlamento, seguro que sería un placer, pero lo que sí sé seguro al cien por cien es que San Agustín va a estar ahí siempre. Yo, aunque esté en Uganda o donde sea, voy a intentar hacer lo que sea para estar presente en San Agustín, porque es donde quiero vivir, donde está mi familia y mis amigos: donde tengo las personas a las que quiero.